Motivación

Todo laberinto protege un misterio. Para unos será un tesoro, para otros, un monstruo. Recorrer un laberinto implica transitar un sendero con dificultades y pruebas que nos irán acercando cada vez más a ese misterio oculto que se encuentra en El Centro del Laberinto.

En este lugar intentaremos transitar algunos de los laberintos que nos llevarán a lo que la humanidad ha buscado desde sus comienzos. Creemos que esos misterios tienen un hilo conductor común  que se puede encontrar en laberintos de múltiples formas, no solamente en aquellos que tienen paredes altas y vértices de 90 grados, sino también en otros laberintos como pueden ser el libro imaginado por Borges en El jardín de senderos que se bifurcan, o en el laberinto del tiempo, o en el gran laberinto natural que es el desierto.

Como Dante, no queremos recorrer este camino solos. Contamos con todos Uds. para poder llegar hasta el Centro del Laberinto.

 

 

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